Hay tanto por contar, tantos sentimientos por transmitir que no creo que una entrada me alcance para hacerlos imaginar mis ultimos dias!

Estando en Capadoccia Phillipp descubrió que su corona se estaba rompiendo, asique pidió que le enviaran una nueva a la ciudad vecina. Decidimos acampar en una caverna antes de marcharnos, fue un campamento alucinante, clima ideal, silencio, y amanecer con el patio lleno de globos aerostaticos!

Finalmente la corona tardó más de una semana en llegar! fueron dias muy largos, en los que fuimos hospedados en tres casas distintas. La primer casa pertenecia a una familia muy tipica, tan tipica que al llegar la abuela de la familia me pidio que me cubriera las piernas, ellos nos trataron de la mejor manera, nos cocinaron, y mimaron a más no poder, la segunda casa era de una joven y bella odontologa, quien estaba ansiosa por escuchar nuestras historias, buscando inspiración para dar un giro a su vida, y la tercer casa era de dos militares muy simpaticos que nos brindaron el departamento como si nos conocieran de toda la vida y me enseñaron a leer la borra del café! durante esos dias no paso nada transendental, ecepto que me pidieron que me retirara de un cafe por estar con las piernas descubiertas. Fueron dias dificiles, perdimos la costumbre de estar en un mismo lugar y sin gastar energia, notamos que extrañamos la inconfortabilidad de nuestras carpas, y comenzamos a sufrir por la pronta separacion, a pensar como seria volver a viajar solos y sentir miedo de eso.

Por suerte fue mayor el sufrimiento antes de tiempo que cuando realmente nos separamos, la vida me regalo unos paisajes hermosos y cada dia una familia mas bella que la otra! de nuevo pase por el cambio brusco de una familia tradicional a una mujer fuerte, divorciada con la cual pude hablar de cosas como el aborto, la homosexualidad, por cierto no puede creer que un pais como Argentina, donde somos tan “libres” el aborto no sea legal…

Llegue a Trabzon y obtuve mi visa para entrar a Iran, compré mi camisa mangas largas y mi alianza para poder mentir que soy casada, pues me han dicho que los iranies respetan más el matrimonio que el género. Con todo listo me entraron los nervios, la adrenalina y la ansiedad!

Hasta que por fin la frontera se veia a pocos metros, cambie mi ropa, cubrí mi pelo, respire profundo y me lanze a cruzar! el proceso duro como 5 minutos, pero bajo el agua! fue eterno, cargado de adrenalina y violencia… Nadie queria hacerme daño, pero habia tanta gente que no podia pasar, y los militares golpeaban a los iranies para que me dejaran pasar primero, para que no me tocaran a mi ni a mi bici.

Una vez del otro lado me sentia apabullada, confundida, no lograba decifrar mis sentimientos, no podia disfrutar de mi nuevo logro, llamé a mi mamá, le conté mi situacion y le dije que iba a parar en la siguiente ciudad para comer, y si no me recuraba iba a buscar algun hotel, no queria dar mis primeros km en Iran sin disfrutarlos. En las primeras dos cuadras de la ciudad veo un hotel cuyo nombre es “Ruta de la seda”, lo tome como una señal y decidí entrar a preguntar… por supuesto el señor de la entrada no habla ingles, entonces le pide a un señor que estaba sentado en el hall, que traduciera. Este me saluda en ingles y me pregunta de donde soy, cuando le dije que soy argentina, cerró los ojos y se agarro la cabeza diciendo yo soy el unico Argentino que vive en Iran. Me hubiera gustado filmar mi cara en ese momento, casi pude ver una luz blanca bajando del cielo sobre el! por supuesto me quede en el hotel y charlamos durante varias horas, me introdujo en la cultura, el dinero, me paso contactos en el pais, llamo a mi mamá para decirle que se quede tranquila y me advirtio que lo unico que iba a pasar en iran serian buenas experiencias! Esa noche me fui a dormir con una felicidad inmensa, me había hecho consiente de dónde estaba, recordé de todas las veces que negué hacer público mí plan de viaje porque tenía miedo de no hacer ni 200 km. y sentí ganas de gritarle al mundo que había llegado a Irán!

Al otro dia comencé mi viaje, mucho calor, paisaje desolado pero con una belleza particular, sin internet la comunicación se complica, pero terminé en una estación de servicio a esperar que pase una tormenta de viento y arena, pero el flujo de camioneros, de miradas y preguntas hizo que me sintiera incomoda y decidiera irme, a pesar de que me ofrecieran quedarme, pero sucedió lo que tanto temia, fui victima de la hospitalidad persa, el señor cerró la estación de servicio para llevarme a casa de su familia. A partir de ese momento senti que Irán me dijo SALAM! nunca entendi bien los parentescos, pero en esta casa habia 4 mujeres, dos de ellas con niños, la madre de la casa y su marido. Yo habia dejado todas mis cosas en la estación, y tenia puesta la misma ropa que habia usado para pedalear, asique ellas me hicieron bañar, me prestaron toda la ropa para poder lavar la mia, cuando digo toda, es toda, porque cuando entre en el baño una de ellas se mete y me alcanza una bombacha, la cual no quise aceptar, pero fue imposible negarme, ellas lavaron a mano toda mi ropa, y cocinaron para mi, despues me tomaron un millon de fotos, pero no permitieron que yo tomara ni una, al parecer si no estan los maridos no pueden. El dia terminó con todas las mujeres, durmiendo en el piso de el mismo salon en el que comimos y el señor en una habitación aparte. No puedo describir la sensacion de estar durmiendo con todas esas mujeres en el piso, sin conocernos, sin siquiera hablar el mismo idioma. Para ellas es inimaginable lo que yo estoy haciendo, y para mí era inimaginable que una mujer no pudiera dormir sola en su casa y debiera juntarse con otras para dormir, todas vestidas, en el piso y sin ventilador.

Al dia siguiente me despertaron temprano tal como les pedi y salí a rodar con “la fresca” de la madrugada. Cuando me senti cansada de el viento y el sol, entré en una ciudad y me propuse buscar alguna mujer para preguntar donde puedo armar la carpa, en los pueblos pequeños en dificil verlas, estan siempre en sus casas. Encontre una en un local y pare a preguntar, pero en cuestion de 30 segundos aparecieron 4 mujeres que sin preguntar nada me tomaron de la mano y me llevaron a la casa, 5 minutos mas tarde llega un chico que hablaba ingles, al parecer su padre me vio y lo llamo para que oficiara de traductor. Me llevaron a comprar una tarjeta sim, y me dijeron que dormiria en su casa. Cuando subi a la casa por supuesto me dieron ropa para que me duchara, pero ducharme fue imposible, pues me bañó, literalmente, una de ellas, tras insistir que necesitaba que me enjabonaran la espalda y masejearan mi cabeza para relajarme despues de tanto pedaleo! por supuesto que describir mi pensamientos y emociones en ese momento es imposible! Pensaba en es el origen de tanta hospitalidad, si sería normal que una mujer enjabone a otra, porque me ven tan especial?, porque aceptan mis diferencias?, que estaría pasando por sus mentes. El traductor cenó con nosotros y pudimos tener una linda charla, en la que ellos tenian mas curiosidad por mi que yo por ellos, me ofrecieron vino (ilegal) y disfrutamos una velada que termino con todas las mujeres durmiendo en otra casa todas juntas.

En este momento estoy en Tabriz en casa de la nieta de un señor de la ultima ciudad, pues ella habla ingles y su abuelo me dijo que estarian encantados de hospedarme. En esta casa me permitieron tomar algunas fotos, quitarme el pañuelo y aprendí todo lo necesario para no ser apedrada en el futuro.

Es dificil para mi acostumbrarme a estar toda cubierta, el pañuelo se cae cada 5 minutos, tiendo a dar la mano a todos los hombres, extraño la musica, y la intimidad, descubrí que es imposible estar solo, estés donde estés, pares donde pares, siempre aparece alguien a hablarte.

Iran es intenso, es lindo, caliente, caótico, radical,cerrado, todo es ilegal, es amable, pero sobre todo es hospitalario!

Ahora a seguir rodando, sin prejuicios, con paciencia y como siempre con la sonrisa de oreja a oreja!

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iva

mujer, cicloviajera, aventurera, bioquimica.

3 Comentarios

Liliana · 17 julio, 2019 en 1:53 pm

Maravillada con tus historias, feliz de que nos regales toda tú experiencia. Tú forma de trasmitirlo te transporta a esos lugares. Gracias!!
Quiero ser la primera que compre tu libro…tener en cuenta
Suerte!!! Te sigo acompañando todo los días

Estefania Prochetto · 19 julio, 2019 en 2:49 pm

Que fuerte todo amiga, siempre es un placer leerte ❤️ te admiro y te abrazo desde la capital de la humedad y los mosquitos gigantes 😁

    Ivana · 29 julio, 2019 en 3:00 pm

    Jajajaja amigaa sabes las ganas de tomar un fernet con esos mosquitos!

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