Otra vez me veo en el problema, de tener que resumir las historias, pero estas merecen ser contadas con más detalle, este tramo del viaje merece mínimo dos capitulos.

Para empezar, y porque vale la pena, voy a hacer una breve reseña sobre el lugar donde transcurren los hechos…

Los Pamires, es el nombre de una de las cordilleras más altas del mundo, ubicada en Asia Central, involucra los paises Tajikistan, Kirguistan, Pakistan y afganistan. Antiguamente era conocido como el “Techo del mundo”. La ruta M41, atraviesa estas montañas, pasando por el segundo paso de montaña más alto del mundo, el AK Baital, con 4650 msnm.. las precipitaciones anuales son de 130mm, el invierno es extremedamente frio y largo. El corredor Wakhan, es parte de dicha cordillera, pero esta fuera de la mitica M41. En este primer relato voy a hacerlos viajar hasta el Wakhan, pero agarrense porque es 100 % offroad.

Marco Polo decía que en este lugar del mundo no hay pajaros, ni árboles, la comida tarda en cocinarse, y respirar se hace difícil. Yo digo que Marco no puso el enfasis necesario en su relato!

La ultima vez les escribí desde Dushambe, desde dónde salí llena de adrenalina, sabia que iba a lograrlo, pero mi pregunta era que tanto iba a sufrir. Parte de mis miedos se calmaron después de los primeros 150 km, en Dangara, donde me encontré a Juani, el compatriota que me había asignado una importantisima misión, él venía de terminar ese recorrido, y con toda la energia que posee su pequeño cuerpo, me dijo que me quedara tranquila, que siempre el placer es mayor, que lo peor que podia pasar era tener que empujar la bici y hacerlo mas lento, nos pasó los puntos donde no hay agua y dijo, en la cara a mi compañero (europeo), “los europeos no saben nada, exageran!”. El paso por esa ciudad fue especial, no sólo por la presencia de juani, con quien me reí mucho, si no tambien porque hace exactamente un año, en ese lugar hubo un atentado en el que mataron a 4 ciclistas, y recuerdo que cuando una de mis mejores amigas googleo mi trayecto, la primer noticia que le apareció fué esa, y automaticamente todos se llenaron de más miedos. Tenia miedo de sugestionarme mucho, y acabar no disfrutando ese tramo, pero afortunadamente, encaré la ciudad con mucha alegria y eso recibi!

Entramos! ya estaba adentro de la cordillera, ya estaba sobre el río Panj, mirando de frente a Afganistan, viendo todo como si fuera una postal que iria a guardar por el resto de mi vida. Aún hoy me tiembla la voz cuándo recuerdo el momento en que pegué mi calcomania en un cartel, lleno de otras calcos, probablemente de gente que yo habia leido mil veces para planear mi viaje, gente que me despertaba mucha admiración, que al leerlos pensaba “que grosos!”, y ahi estaba yo, poniendo mi marca junto a la de ellos, en un cartel que dice AFGANISTAN!!! esa primer noche entre ver fotos, publicar en instagram, recibir mensajes de amigos, de familia, dormir frente montañas majestuosas, escuchando el rio, las lagrimas afloraban, como la cantidad de preguntas sobre lo que estaría pasando del otro lado del Panj, sobre la fortuna de nacer en Argentina, Alemania, Tajikistan o Afganistan. Pensaba en la idea de “meritocracia”, y nunca antes me había parecido tan absurda… De qué mérito hablamos cuándo se tiene la mala suerte de que tu linea de base esté ubicada 10 metros más allá, y que esos 10 metros estén justo fuera del límite que divide dos paises, y que justo en esas coordenadas haya una invasión de Talibanes, con todo lo que eso implica? O que las cordenadas del lugar donde naciste, se correspondan a un punto en una colonia llamada “Los corralitos”, en la Comuna de Alejandra, en la Provincia de Santa fe, Argentina. y que en ese punto habite un matrimonio, con una sabiduria innata, de esos saberes que son superiores a los adquiridos en cualquier tipo de formación académica, esos saberes que tienen el amor como eslogan.

Los primeros metros de subida fueron fáciles, subiamos y volviamos a bajar 100 veces en el mismo día, pero siempre sobre el río, y cercanos a alguna aldea, donde era muy fácil conseguir algun patio plano para armar la carpa, compartir un chai y comida con las familias, llenar las bolsas de manzanas y pan. Cada dia pensaba lo mismo, y me repetia mentalmente “no lo voy a decir, porque no sé como es el km que viene, peeeero no es taaaann duro como dicen…osea, la calle es de piedras, hay subidas, la digestion se pone lenta, esta haciendo frio, pero yo pensé que sería peor! ademas es super poblado, y pasan autos varias veces al día.” menos mal que no lo dije, porque hubo un km en el que todo cambió.

Cuando nos alejamos de la M41, y nos adentramos en el corredor Wakhan todo fue más, pero mucho más y mucho menos al mismo tiempo. Es que si me pongo a describir las vistas, redundo siempre entre las palabras majestuoso, increible, imponente, hostil y otras que uso en muchos de posteos. Tal vez, para ustedes sea más fácil de imaginar de qué hablo, si describo mis sentimientos, tanto físicos como emocionales, y mis pensamientos.

Creo que si están acá leyendo esta entrada es porque me conocen, personalmente, virtualmente o estan intentando conocerme leyendo mis publicaciones, y saben que siempre me enfoco en contar las cosas hermosas del camino, las experiencias bonitas, hablar de las personas mágicas que se me cruzan, los eventos extremadamente improbables que surgen para solucionar un problema, y asi animarlos a eliminar sus miedos, hacerlos sonreir al leer mis expresiones de alegría; pero ésta vez no tengo historias de ni una clase de personaje, porque no vi a ni una sola persona, tampoco tengo historias que excluyan el dolor, porque me dolió. Pero te puedo contar la historia del día que hicimos sólo 22 km, o el día que hice un paso de montaña de 4200 msnm con el estomago vacío por la descompostura, tambien hay una de la noche que ni siquiera pude prender fuego por la falta de oxigeno y leña, el exceso de viento y de frio, o de la mañana que no pude tomar agua porque todo estaba congelado, tambien hay una historia para la primera vez que tuve que pedalear con nieve cayendo y lo caro que me salió no ponerme pantalón largo, porque total los musuculos estaban calientes.

Fueron 4 dias sin ver a nadie, sin tener señal, sin bañarme, es que es tan alto, el camino es de tierra con piedras sueltas que a veces se transforman en arena densa, tan intransitable que parece que la bicicleta se va a desarmar cuando tomas una velocidad superior a los 6 km/hs. Lo cual es practicamente imposible, porque la falta de oxigeno se siente mucho y a mi en particular me hacia tener nauceas. Se supone que lo ideal para la adaptación a la altura, es nunca dormir a una altura superior a 300 msm que el día anterior, pero cumplir con eso es muy difícil, implica hacer una cierta cantidad de km, en algunas horas, ya que los dias se terminan temprano. A nosotros, obvio, no nos salió, asique nos afectó bastante, y hacer más esfuerzo implica que las piernas se consuman el poco oxígeno que ingresa al cuerpo, dejando nada para procesos como la digestión.

Se estarán preguntando porque seguí, porque no abandoné y dejé de sufrir? Pues, Porque estaba en mi horizonte, en el sitio dónde se esconden las utopías, en ese lugar dónde hace un año atras pensaba que nunca llegaría. Se imaginan alcanzar un arcoiris? se imaginan caminar y caminar tanto, que llegan a verlo desde adentro y encuentran el tesoro del otro lado? Bueno así, con muchos colores, todo inmensamente grande y bello.Y el tesoro? el tesoro es SABER, y con esto me refiero a hacer parte de tus entrañas conocimientos y pensamientos, que tal vez, sean populares, trillados y súper románticos, pero que ahora son parte tuya…Saber que para eso están los horizontes, para caminar, aunque sepas que nunca lo vas a alcanzar, que no sólo que el camino se hace al andar si no que te hacés vos. Saber que podes tener todo, pero si te faltas vos, no tenés nada. Saber que sin amor no sos nada, confirmar que cuando el silencio esta a todo volúmen tus pensamientos hacen eco, golpeando en la madera de la que estás hecho, y no podes no escuchar e ignorar que clase de madera es esa, ver claramente que la grandeza esta muy lejos de lo grandote y muy cerca de lo pequeño, que es cierto que la belleza es relativa, pero lo importante es no perder la capacidad de verla. Y que las pasiones… Las pasiones son necesarias, y hablo de todas ellas, de los amores pasionales que nos roban una sonrisa con un simple recuerdo, de las pasiones que te mueven, las que te hacen soñar, trabajar, ahorrar, gastar, las que te dan una razón para abrir la bolsa de dormir, salir de la carpa y gritar LA PUCHA QUE VALE LA PENA ESTAR VIVO!!

Terminar este corredor alucinante fue más placentero que llegar al punto más alto, ver la ruta, en mal estado, pero de asfalto, fue liberador, senti que volaba. los km hasta Alichul fueron fáciles a pesar de ser en un altiplano helado y ventoso. Pero al llegar a este pueblo casi fantasma, sin luz, sin calles, me hizo pensar en las primeras personas que decidieron dejar de ser nomades y se asentaron ahí, para asistir a las primeras caravanas que circulaban por la ruta de la seda…. y en eso me voy pensando hasta la entrada que viene!

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Categorías: El viajeSin categoría

iva

mujer, cicloviajera, aventurera, bioquimica.

1 Comentario

rosendozequin21@gmail.com · 21 noviembre, 2019 en 8:05 am

Soy de esperanza santa fe. Me gustaría conocerte en persona cuando vuelvas y en un abrazo tratar de tocar un poco tu experiencia

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