Si hoy me preguntarán que fue lo más difícil que me tocó hacer, diría que dejar Dubrovnik, ni la lluvia, las montañas, caídas o pinchazos! Me agarró con la guardia baja y el alma floja, cuando a esto se le sumaron Ángela, Laura y Giovanni, supe que avanzar sería difícil.

Finalmente logré partir, y llegar a Montenegro, que para mí debería ser llamado Monteverde, ya que la primavera está en todo su esplendor! Pero la primavera vino con lluvia y pinchazos. Mí paso por Montenegro fue corto pero tan intenso como la lluvia, en un solo día hice casi 200 km, tomé un Ferri, viaje de noche, crucé dos fronteras, vi vacas por primera vez en todo el viaje, lloré abrazada a un ex marinero que me ofreció trabajo, techo y comida cuando no acepté su dinero, pinché y terminé en Shkoder, Albania tomando fernet con Coca hasta la madrugada!

Albania esta lleno de ciclistas pero a los automovilistas no les interesa, van rápido y te pasan por donde quieren. Me encontré con un país cuya historia es fuerte, violenta y reciente. El cambio cultural es tan grande que pareciera que estoy fuera de Europa. La gente trabaja de lunes a lunes sin descanso, los precios y sueldos son muy bajos, la música parece árabe, hay tantas mezquitas como iglesias católicas, las calles están llenas de autos viejos que van a toda velocidad y la gente te mira como si fueras de otro planeta. Entendí que tantos años de comunismo les quitó la posiblidad de ver el mundo.

La gente, la cultura y la religión me tienen impactada. Hoy escribo desde Tirana, una ciudad con una calle que durante unos 500 mt hay una bicicletería junto a la otra, una ciudad que me permitió vivir una experiencia maravillosa en una mezquita. Realmente es un país que merece la pena ser recorrido y escuchado. Me quedan unos días más por aquí antes de pasar a Grecia y olvidarme de los precios bajos!

Por lo pronto me quedo pensando en la fortaleza de la fe, la memoria, las marcas de la historia y los vínculos…

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Categorías: El viaje

8 Comentarios

Silvia manattini · 7 mayo, 2019 en 5:32 pm

Ivana te felicito x tus elecciones!!! Sigue adelante!!ycada pedaleo es un paso en esta hermosa vida!!!… a seguir disfrutando…fuerzas!!!

soledad pavarin · 7 mayo, 2019 en 8:32 pm

Que buenas historias Iva…..ya vamos pensando en el nombre del libro????? Genial.

    Ivana · 8 mayo, 2019 en 1:08 pm

    Jajajaja primero tengo que aprender a escribir! Pero ya tengo la fotógrafa de la tapa jaja

Marta Gorosito · 8 mayo, 2019 en 6:25 pm

Es un gusto leerte Iva, te digo con interés y cariño. Quizás traigas unos kilitos menos de tanto pedalear pero con una cabeza llena de Inolvidables anécdotas, conocimientos, culturas disímiles, visto tantos lugares, conocido tantos humanos. Es realmente alucinante pasar por esta vida con tamaña experiencia! Sigue adelante, que la vida es bella!!!

Liliana · 8 mayo, 2019 en 7:14 pm

Que placer es poder leer tus vivencias, es como viajar a la distancia, tan detallado y sentido lo que escribís Ivana que me parece estar ahí. Que hermosa experiencia…gracias por compartirla!!!

estefi · 13 mayo, 2019 en 10:43 am

un placer enorme leerte, un deleite, me encantó la idea del libro ehhhhh

    Ivana · 13 mayo, 2019 en 11:24 am

    Jajajaja maaaa lo que falta para eso amiga!

Gise · 13 mayo, 2019 en 4:44 pm

Quiero ese libro por favor!!! No paro de decirte que soy tu fan. Es admirable lo que estás haciendo mujer hermosa! Te extrañamos ❤️❤️

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