Hoy en día existen muchas opciones en el mercado, algunas mas caras que otras, y de calidad variable, lo cierto es que para un viaje largo hay ciertas condiciones necesarias para evitar problemas. Uno de los principales problemas que se presentan con las alforjas de baja calidad es la falta de impermeabilidad. Les dejo el tutorial de como confeccioné las mías, pido perdón por las fotos, pues fueron tomadas después de hacer 16000 km. con ellas.

Hay ciertas condiciones que son innegociables:

  1. livianas.
  2. resistentes en cuanto a toda su estructura y soporte.
  3. impermeables.
  4. lado trasero rígido.
  5. extremo inferior más angosto.
  6. coloridas.
  7. tamaño justo para tu viaje

Hay varias técnicas de acuerdo a tu presupuesto, el mio era bastante bajo, pero decidí usar los materiales de la mejor calidad posible.

Lista de materiales

  • lona impermeable y con protección UV (UTER), recomiendo no usar colores como negro y marron, para evitar que se calienten demasiado.
  • policarbonato de alta densidad u alto impacto
  • planchas de aluminio
  • cinta y hebillas para mochila
  • tornillos, tuercas y arandelas
  • cinta refractaria
  • pegamento PVC

Paso a paso

Básicamente la confección de una alforja lleva 3 piezas, 2 tapas exactamente iguales, que serán la cara delantera y la trasera (el lado que dá a la rueda) , y la pieza número tres que le dará la profundidad (15 cm) y se adhiere uniendo las 2 tapas.

Lo primero y lo que mas tiempo lleva es cortar la lona, para esto es necesario saber las medidas adecuadas a tu viaje. Yo traté de guiarme por las de las Ortlieb back roller clasic. Antes de cortar tenes que tener en cuenta que se deben cortar 2 cm. de más de cada lado, para hacer el pegado/costura.

plano de cada corte

Es necesario que el extremo inferior sea más angosto, para evitar que toquen los talones al pedalear. Yo corté 28 cm, considerando dejar 2 cm de cada lado para el sellado, por lo que el ancho final en el extremo inferior es 24 cm. El largo total también depende del tamaño que desees y de el sistema de cierre, en este caso como el cierre es por enrrollado, hay que cortar la lona sumando el alto deseado y unos 35 cm más para el cierre.

Una vez cortadas las 3 partes, lo que sigue es unirlas, yo había leído que pegarlas con PVC es muy efectivo, pero la experiencia me demostró que no, así que finalmente terminé recurriendo a un amigo para bulcanizarlas. Conozco gente que hace viajes cortos, con menos equipaje, que para pegarlas utilizó cianoclirato (“la gotita”), y resulta bastante bien. Otra opción es cocerlas y luego usar algún método para impermeabilizar las costuras.

El próximo paso luego de pegar/bulcanizar las piezas es armar la parte interna y el soporte. La cara trasera debe ser rígida para que no se meta la lona entre los rayos, para esto usamos la placa de policarbonato. La misma estructura se utiliza para colocar el sistema de soportes al portabultos.

Para eso corté el policarbonato con la forma de la alforja, es decir el ancho y alto real, lo atornillé junto al sistema de soporte, y una plancha de aluminio extra en la parte de inferior, que sirve para proteger la base.

El soporte consiste en dos planchas de aluminio dobladas en L, de forma que se enganchen en el portabultos, calcular la distancia entre cada una, de modo que no queden tan adelante como para que choquen con los talones. Se debe colocar un refuerzo en la parte inferior de la alforja, para evitar que salte o vibre con los impactos. Inicialmente reforcé con unos tensores elásticos, que se sostienen de la parte inferior del portabultos, me funcionó muy bien hasta que cambié de bicicleta y decidí hacer unos cambios en los soportes, le coloqué dos ganchos metálicos y móviles en el extremo inferior.

Para calcular el largo de los tensores, simplemente los presenté en el portabultos, busqué la forma de engancharlos en algún sitio seguro y ajusté el largo.

En las imágenes les presento la modificación que hice al primer diseño, como verán después de 16000 km. las alforjas están gastadas pero sanas y aptas para seguir viajando.

Finalmente para el sistema de cerrado utilicé cinta de mochila y hebillas de plástico, pegué una en cada tapa permitiendo un enrollado fácil. No olvides colocar cinta refractaria!

Recomendaciones varias

En cuanto a el material UTER debo decir que realmente es antidesgarro, me caí un par de veces y las enganché en las barandas de un puente y aun así no se dañó. Nunca me entró agua, ni se despegaron, a pesar de haber estado expuestas al sol durante muchas horas, la temperatura en el interior nunca fue muy alta y no perdieron el color. Se me ocurre que un buen material a utilizar, en caso de no contar con el presupuesto justo, es la lona de las piletas desmontables (esa pequeña que armamos en el patio los que no tenemos piscina), ya que es impermeable, soporta muchos kg. de agua y resiste el sol!

En cuanto al armado, lo más difícil es pegar los extremos curvos, tranquilo, tomate tu tiempo y vas a lograrlo. El siguiente reto es la colocación de los soportes, tomá bien las medidas antes de hacerlo, de todos modos la lona y el policarbonato son fáciles de perforar, así que podes corregirlo si te sale mal. Lo que tenes que tener en cuenta es que no queden muy adelante para no pegarles con el talón y que los ganchos estén lo más cerca de los extremos para que el peso se distribuya bien. Seguro notaste que cubrí cada gancho con una goma (puede ser un pedazo de manguera de agua), este es un detalle importante para evitar que se dañe el portabultos. Te aconsejo poner pegamento a cada tornillo cuando termines de ajustarlos, eso ayuda a que las vibraciones no los aflojen demasiado.

Por ultimo no olvides ajustar cada tornillo con cierta frecuencia. Por las vibraciones suelen aflojarse y traer problemas. Si tenes alguna duda respecto a los procedimientos consultame!

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iva

mujer, cicloviajera, aventurera, bioquimica.

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